CIENCIA & COSMÉTICA A
TRAVÉS DE LA HISTORIA
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La Tierra es un inmenso laboratorio botánico que
revela propiedades inéditas de las plantas y constituye la base de la
cosmetología moderna.
De las selvas amazónicas a las mesetas chinas, viajamos por los cinco
continentes para descubrir fórmulas milenarias y árboles y plantas con poderes
curativos. Una especie de vuelta al mundo a través de la ciencia y la
cosmética.
EUROPA
En
un pequeño pueblo situado en los Pirineos llamado Cauterets, existe una fuente
termal famosa por sus beneficios en los tratamientos de la piel. Su agua es rica
en azufre, sales minerales , silicio y magnesio, elementos con excelentes
propiedades antimicrobianas. Purifica la epidermis , cura el acné y equilibra
las funciones de las células cutáneas. Los laboratorios Galenic tienen una
línea elaborada con agua de Cauterets para tratamiento de las pieles grasas.
A lo largo de las costas de la Bretaña, al norte de Francia se recolectan
varias clases de algas muy apreciadas en el campo de la cosmética. Una de
ellas, una alga rosada llamada coralina oficinalis que se utiliza como
ingrediente cosmético para borrar los signos del cansancio en la piel y
contrarrestar las señales de la edad. Algunos Laboratorios de investigación
como el de Phytomer, en Saint Malo usan en sus formulaciones moléculas
extraídas de las algas para elaborar cosméticos.
El mirto, es un árbol originario de Grecia. Los macedonios hacían con sus
flores un agua aromática a la que llamaban Agua de Ángel, que dejaba la piel
suave y brillante. Sin embargo, son las propiedades antisépticas y
desinfectantes de la flor de mirto lo que interesó a los laboratorios Pierre
Fabre que descubrieron las propiedades del mirto para cerrar los canales de
sebo.
ÁFRICA
Desde hace siglos , las mujeres marroquíes se aplican en la piel un aceite
extraído de los frucos de un árbol, el argan muy rico en ácido linoleico .
Los laboratorios Galenic han aumentado su acción antirradicales libres y han
hecho del aceite de argan el ingrediente básico de la línea Argene.
La isla de Madagascar es el paraíso de los botánicos con más de 12.000
especies de plantas. En la actualidad la que concentra toda la atención de los
laboratorios es la vincapervinca o hierba doncella que contiene más de 50
moléculas que la protegen de los insectos , los mamíferos y las plagas. Los
nativos utilizaban el jugo de sus raíces como colirio antibacteriano y la
cosmética ha descubierto las propiedades excepcionales de sus granos para la
renovación celular .
La borraja es una planta originaria de la parte de África Central con cuyas
raíces se hacían los potajes y tisanas que tenían efecto diurético. Además,
de los granos de sus flores se extraía un aceite que la cosmética moderna ha
descubierto cargado de ácidos grasos esenciales, indispensables en el
organismo. Este aceite tiene una acción antiarrugas, aumenta la elasticidad de
la piel y mejora el tono del cutis. Se utiliza en productos antienvejecimiento.
AMÉRICA
De
origen mejicano, el árbol de la piel, llamado tepescohuite o mimosa tenuiflora
, es muy parecido a la acacia. Utilizado por los mayas en múltiples ünguentos,
fue una revelación en los terremotos de 1085: el polvo de su corteza, aplicado
a las quemaduras, calmaba los dolores y permitía a la epidermis reconstruirse a
un ritmo veloz y sin dejar cicatrices. Clarins lo utiliza en sus cosméticos.
En la exuberante flora amazónica, de un pequeño grano oleaginoso nace una
planta grande y vigorosa como una palmera. Constatando esta extraordinaria
capacidad de crecimiento y reproducción, los investigadores de Yves Rocher
extrajeron un activo con gran poder de regeneración . Este aceite de palma ha
sido incluido en la línea Retinol Bio-Vegetal de Yves Rocher.
La cosmética moderna utiliza desde hace años el aceite de mosqueta,
extraído de los granos de un arbusto del mismo nombre que crece en la zona sur
del continente americano. Este aceite es muy rico en ácidos grasos esenciales,
de gran poder antiinflamatorio y cicatrizante, y se utiliza en los productos
para pieles secas o sensibles por su acción suavizante y nutritiva, como en la
línea B21 de Orlane.
ASIA
El Mar Muerto siempre ha sido una fábrica natural de sales y minerales con
grandes beneficios en medicina y cosmética . En la actualidad, varias marcas
cosméticas elaboran productos basados en las fórmulas de las sales y el barro
del Mar Muerto con el beneficio mineralizante que aporta el calcio, el hierro,
el zinc y el potasio de las aguas del Mar Muerto: Doska, Jordan, Jericó y
Natural Sea Beauty.
La cultura milenaria de China ha legado a la cosmética moderna una
inagotable reserva de ingredientes.
Ginkgo biloba. Es un árbol superviviente de la flora prehistórica.
Considerado como el árbol sagrado, los chinos lo utilizan desde hace siglos
como elixir de la juventud. Además de su acción antienvejecimiento, favorece
la circulación sanguínea, elimina toxinas y protege las membranas celulares .
Es muy utilizado en productos para el contornos de ojos por Clarins.
Hierba del rocío. Nombre poético de Cyanotis arachnoides .Esta planta era
utilizada para curar las infecciones reumáticas en la China Imperial. Los
laboratorios Dior investigaron sus propiedades y descubrieron virtudes
sorprendentes: regula los mecanismos de hidratación de la epidermis y favorece
la cohesión entre las células y la capa córnea. Es el ingrediente de Hidra
Star.
Ginseng. Su raíz se ha reconocido desde la antigüedad como la raíz de la
larga vida. Tiene virtudes estimulantes y si extracto es utilizado en cosmética
por sus efectos tónicos y vigorizantes en la renovación celular. Se encuentra
en las firmas cosméticas Clarins y Esencial Mediterráneo.
Té verde. Rico en vitaminas y minerales, tiene un gran poder antioxidante y
efectos anticansancio. El té verde forma parte de la composición de algunos
productos alta cosmética de Estée Lauder y de la firma The Body Shop.
OCEANÍA
Las culturas primitivas utilizaban el aceite de malaleuca para curar
quemaduras y desinfectar las heridas. En la cosmética moderna es un ingrediente
esencial del champú desensibilizante malaleuca de René Furterer.
Finalmente, en la Polinesia, los habitantes de estas islas paradisíacas son
inmunes al sol. El secreto es que se embardurnan de la cabeza a los pies con el
aceite de Monoï elaborado por ellos mismos según una sencilla receta: se
cortan flores de Tiaré y se maceran en aceite de copra hasta que toma forma
olorosa. La marca Klorane ha utilizado este aceite como componente básico de su
línea solar Les Polysianes, en la que incluye un auténtico Aceite de Monoï.
También Yves Rocher tiene una línea solar con el nombre de Monoï.
Más información:
www.clarins.com
www.phytomer.com
www.mar-muerto.com
MAYTE SUÁREZ SANTOS
Especialista en Medicina y Termalismo
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