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TERMOLUDISMO EN MONTAÑA
En la última década del siglo XX, el Comú de Escaldes-Engordany, toma la
iniciativa turística de Andorra y teniendo en cuenta que su territorio dispone
de una riqueza natural de aguas termales, propone una nueva actividad saludable
en la montaña. El proyecto Caldea.
Mis compañeros de ruta franceses se impacientan. Tienen referencias de que
el arquitecto francés Jean -Michel Ruols, creador del Parque de Asterix y
especialista en arquitectura acuática es el responsable del diseño del Centro
Termo Lúdico de Andorra.
La realidad supera cualquier expectativa sobre este moderno edificio, y
confirma a J. Michel Ruols como un gran escenógrafo del agua y gran maestro en
el difícil arte de construir elementos sólidos a partir de un elemento fluido
como el agua. Caldea es para los andorranos la propuesta lúdica del tercer
milenio en turismo de salud. Es un ingrediente turístico más para el País de
los Pirineos, que lo tiene todo.
El Circuito Termal se detiene en Caldea. Las aguas mineromedicinales se
vuelven juguetonas y desbordando imaginación se vaporizan hasta el hielo; en
forma de chorros calientes y cascadas más frescas; grutas, geiseres y saunas;
baños de vapor y "hammam", expresión de la cultura del agua desde
los romanos a los turcos o japoneses. Es simplemente el agua que regala magia y
belleza para el bienestar del hombre urbano.
En Escaldes, el complejo acuático de Caldea es como un poblado futurista
trasplantado a la montaña. Es una invitación a entrar y conocer otra
dimensión del termaslismo: el termo ludismo. Descubrir que la salud es un bien
que debemos cuidar y al mismo tiempo, aprender a disfrutar de la salud. Un juego
de palabras como se juega con las luces en el agua o se perfuma el ambiente para
crear una interrelación armoniosa entre el cuerpo y el agua. Es lo que
realmente necesitamos por que las termas son una terapia para mejorar calidad de
vida. Diversión, equilibrio emocional y salud.
Desde los cimientos hasta la punta de la torre, esta obra de 31.000 metros
cuadrados, con 80 metros de altura y 65 metros de ancho, esta escultura con
formas futurista está realizada con técnicas de construcción de vanguardia.
Edificado según las normas sísmicas - 7 sobre la escala de Richter- Caldea
reúne todas las garantías de seguridad de construcción de funcionamiento. De
acuerdo con las normas de la C.E.E. y las francesas, las estructuras del centro
reposan sobre unos cimientos perfectamente asentados sobre roca muy dura, que
fue descubierta en las primeras excavaciones.
Esta arquitectura termal futurista impresiona. Tanto como las montañas
pirenáicas que es obra de ingeniería de la naturaleza. Si hasta ahora nos
hemos dado un baño de arte y cultura por Andorra, todo el grupo de amigos
ruteros que nos acompañan en la ruta saludable apuesta ya por llevar a la
práctica el termoludismo. Un concepto terapéutico que en Europa se conoce
también como Wellness.
Y sin más entramos en el santuario del termalismo lúdico, en el complejo
acuático de Caldea. La ingeniería antisísmica, las infraestructuras pesadas
del conjunto de las 500 plazas de aparcamiento, la torre, las termas y la
galería comercial es tan impresionante como el interior del complejo. Mármol,
granito y gres prensado antideslizante, cubren una superficie de unos 10.000
metros cuadrados. Las paredes de vidrio permiten atenuar el efecto invernadero y
reforzar el aspecto cristalino del edificio.
Las aguas termales de 68 º extraídas de una fuente de Escaldes-Engordany se
utilizan, después de ser tratadas, en las piscinas interiores y exteriores. Sus
calorías se recuperan para la climatización del centro y para el mantenimiento
de las temperaturas del agua.
Estamos en Caldea donde todo es real o será imaginación.
Pues imaginemos un espacio reservado donde la luz, la evasión y el bienestar
hacen olvidar el estrés y la rutina. Un lugar único donde, en cualquier época
del año podemos re encontrar el equilibrio y la vitalidad con los beneficios
del termoludismo y dedicar tiempo a la relajación, la evasión y la belleza.
Siempre acompañados por una decoración sugestiva y acogedora. Poder
disfrutar de un baño azteca o un baño de pomelos que suavizan y tonifican
nuestra piel. Sentarnos en mármoles calientes que disminuyen la tensión
muscular y el dolor de espalda por el calor. Relajarnos en camas de agua y
finalmente, tomarnos un zumo natural en el bar acuático.
Esto es el termoludismo. Un mundo de sensaciones. El agua como relax y
diversión.
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