|
Página 5 de 8
BIARRITZ
La tarde soleada invita a volver a la playa y continuar el recorrido que nos
llevará a la siguiente villa balnearia, la imperial Biarritz. La arena ahora
caliente, quema nuestros pies que refrescamos caminando por el agua durante unos
kilómetros. Los rayos solares también empiezan a dejar huella en los brazos a
pesar de la alta protección para evitar quemaduras. Una gorra marinera, regalo
de un ribereño de Hendaya, nos pretege el pelo y la cara. Se agradece la brisa
del mar.
Para los que sigan la ruta por carretera, a seis kilómetros de San Juan de
Luz, en el interior, se encuentran dos hermosos núcleos típicamente vascos
dignos de visitar. Ascain y San Pée sur Nivelle , a 13 km del anterior , ambos
a orillas del río Nivelle enseñan sus casas y caseríos de tejados a dos
aguas, iglesia y frontón. Todo un patrimonio custumbrista.
Los aquitanos son fieles a sus tradiciones y los vasco franceses, cultivan su
legendario gusto por la convivencia, invitando a todos sus visitantes a las
fiestas del buen humor que alegran las más pequeñas aldeas.
La Fiesta del Euskara, en Saint-Pée-sur-Nivelle es una muestra de este
sentido participativo. Se celebran a lo largo del mes de mayo. Son reuniones de
las escuelas vascas en torno a las tradiciones, el folclore, los cantes y los
bailes. Es otra forma de descubrir el patrimonio cultural de los Pirineos
-Atlánticos.
De camino a Biarritz es más interesante ir por la N-10 que por la autopista,
se pasa por Guéthary y Bidart, dos lugares de veraneo que vivieron de la pesca,
con encantadores núcleos de población antiguos y preciosas vistas
panorámicas.
Nosotros seguimos caminando por la orilla del mar y en este tramo del litoral
encontramos restos de algas, seguramente arrastradas por la marea y que han
quedado esparcidas a lo largo de la playa.
Las misteriosas algas, muchas de ellas desconocidas, suministran sustancias
muy apreciadas por la industria alimentaria, los laboratorios farmacológicos y,
sobre todo, los cosméticos. Las algas que ahora estamos tocando son algas
muertas aunque aparentemente su tacto no nos produzca esa sensación. Utilizadas
como tratamiento en los centros de talasoterapia, en baños y fangos aplicados
sobre la piel ejercen una acción sedante que mitiga el dolor y alivia la
fatiga.
El sol tímidamente comienza a retirarse. Nos damos el último baño de mar,
el que refrescará nuestra piel algo castigada por los rayos solares a pesar de
la alta protección. Nuestra particular "remise en forme" está dando
excelentes resultados pues apenas notamos cansancio. Juego en el agua con las
pequeñas olas que rompen en la orilla produciendo un ruido de caracola. A lo
lejos vemos a varios bañistas que disfrutan de la mar a esta hora placentera de
la tarde.
No podemos estar muy lejos de Biarritz. Las atalayas que se adentran en la
costa nos recuerdan que apenas unos kilómetros más y habremos llegado al
paraíso del golf. Rozando el borde del acantilado, estas atalayas son las
mejores plataformas del green más selecto. Campos de golf donde se disputan los
más importantes campeonatos de Europa.
Biarritz lidera este deporte desde que en comenzó a practicarse en 1888.
Más de un siglo de leyenda golfista. En los golfes aquitanos se celebran las
más famosas competiciones internacionales, como el Grand Prix des Landes de
Golf, en Hossegor, en julio; el Golf Biarritz Cup, una de las competiciones de
golf amateur, en julio;el Golf Makilas Pro AM, en Biarritz, en octubre.
La brisa marina forma parte de la estética golfista al igual que las playas
de la costa vasco francesa donde se producen unas olas adecuadas por su altura y
velocidad para la práctica del surfing. Biarritz y su Grand Plage concentran
cada año en el mes de julio a la élite más selecta del surfismo mundial.
La pasión surfista es llevar a la práctica toda una cultura del surf. Lo
hemos comprobado a lo largo del trayecto. Escuelas de surfing adiestran cada vez
a un número mayor de jóvenes entusiastas de este deporte donde la destreza y
habilidad forman parte del reto : lograr un equilibrio entre la mente y el
cuerpo para dominar algo tan simple como una tabla que se balancea a velocidad
de vértigo sobre las olas.
Estamos cerca de Biarritz, la estación balnearia de veraneo de la realeza
europea del siglo XIX. La etapa estrella de la ruta de la thalassoterapia.
Inicialmente Biarritz era un pequeño puerto pesquero de balleneros antes de
ser descubierta por la emperatriz Eugenia de Montijo que se hizo construir aquí
una gran mansión, el actual Hotel du Palais y puso de moda este lugar.
Estamos precisamente frente a este magnifico Hotel situado en el extremo de
la Gran Playa de Biarritz. A principios de 1800, los ingleses hicieron una
incursión en la zona, más tarde fue protegida por Napoleón III que mandó
construir para su esposa española la "Villa Eugenia" en 1855. Este
suntuoso palacio, de estilo Louis XIII, pasó a ser el clásico Hotel du Palais
desde 1905, con una amplia terraza hacia el mar y el salón comedor repleto de
arañas colgantes, candelabros en las mesas y enormes ventanales, propios del
estilo imperial de aquellos tiempos.
La emperatriz Eugenia de Montijo pasó aquí sus vacaciones estivales, y
desde aquella época la ciudad cobró fama de aristrocrático Balneario, dotada
de villas veraniegas, baños terapéuticos por la excelente propiedad de las
aguas, y el casino Bellevue de estilo medieval, inaugurado en 1858.
Tras la decadencia imperial, Biarritz sucumbió en el tiempo hasta que llegó
el auge con los modistos que la convirtieron en la ciudad de la moda: Cocó
Chanel, Laurent, Poiret, Molineux y otros tenían aquí sus sucursales. Hoy es
el santuario de los centros de Thalassoterapia más importantes de la costa
vasco francesa.
Desde la abrupta y rocosa ribera marítima suben las estrechas calles hacia
el centro, en la famosa plaza Clemençeau. Nos sentamos en una de las terrazas.
Y observamos como tiendas, bares, restaurantes, cafés y hasta el casino
mantienen su aspecto lujoso de otros tiempos. La villa se adapta a la
indumentaria desenfadada y moderna de una población que se duplica cada verano
en busca del descanso y deporte.
Alternar los cuidados del cuerpo y del espíritu con visitas culturales es
parte de la filosofía del wellnnes . Optamos por regalarnos un baño relax en
uno de estos santuarios de la thalasso. Caminamos hasta la rue de Madrid donde
se encuentran las instalaciones de Thermes Marins Biarritz, precursor de la
thalassoterapie en la costa vasca desde 1970. Con magnificas instalaciones y una
hermosa vista al mar, dispone de un personal cualificado para atender al
visitante que busca reponer su salud y bienestar. Ofrece tratamientos
específicos post-parto y curas de adelgazamiento y contra el reumatismo.
Espacios de agua de mar, jacuzzi, duchas cervicales, baños de burbujas,
cortinas de agua, masajes y todo lo imaginable para ponerse en forma o hacer una
cura relajante. En la la suite de baño lúdico disfrutamos de una auténtica
"remise en forme".
Antes de abandonar Biarritz tomamos un petit train turistico, ideal para no
perderse ninguna curiosidad típica de la ciudad. Un recorrrido para conocer y
descubrir los parajes, la historia de la Roca de la Virgen en la costa vasca,
pasando por el puerto viejo, el puerto pesquero , la plaza mayor y una corta
parada en la explanada del faro.
|